domingo, 15 de enero de 2017

Invierno introspectivo

El invierno es la noche de las estaciones.
El momento del silencio y la introspección.
Aunque es de día, está oscuro y se oye una lluvia incesante, sin viento, que arrulla.
Me hace rememorar, una vez más, mi infancia.
Aquellos domingos en que nos levantábamos con un nudo ya en el estómago, pues los domingos es lo que tienen, y lo primero que hacíamos era arrimarnos al fuego y mirar por la ventana.
Aquel cielo oscuro, plomizo, cargado de lluvia, la tierra ya empapada de tanta agua.
Lo hipnótico de las gotas sobre los charcos.
La pereza que envolvía una burbuja de ansiedad infantil.
Añorar el sol al mismo tiempo que ejercitábamos la resignación invernal.
Las horas interminables que acababan en el abismo del domingo por la noche.
Intentar esquivar las obligaciones que te sacaban de casa. Rezar para que a tu madre no se le ocurriera alguna actividad que te alejara del calor de la cocina y tener que ponerte tanta ropa que casi no podías moverte para, igualmente, pasar el día helada. Un frío que entristecía.
Tebeos y libros eran el refugio, si no se cortaba la luz. Las emisiones televisivas eran escasas cuando se sintonizaban, pues el mal tiempo hacía de las suyas en repetidores y líneas eléctricas. La creencia de que leer con la luz de las velas era nefasto para los ojos, me dejó noches eternas consagradas al esfuerzo de dormir y soñar.

Hubo un tiempo en que el recuerdo constante de mi niñez me desasosegaba. Ahora, en cambio, me resulta como un bálsamo reparador. Que aromas, sonidos, luz, te lleven sin esfuerzo a tantos años atrás… años en los que tenías todas las páginas del tiempo por escribir.

martes, 9 de agosto de 2016

Después del fin, la eternidad

Como una lluvia pertinaz que mantiene el tiempo en suspenso, que deja el aire limpio.
Cuando parecía que nada tenía sentido, ha salido el sol a iluminar nuestra vida, nuestro camino.
Porque eso es lo que hemos emprendido. Un camino.
Juntos. De la mano. Por fin.
Y es bueno y correcto, porque me siento en paz.
Tengo calma y sosiego, porque ahora sé que te volveré a ver, que volveré a estar en tus brazos. A dejarme acariciar por tu mirada. A sorprendernos. A seguir conociéndonos. A reír y a llorar juntos. Sabiendo como sabemos, que es así como debe ser.

Feliz cumpleaños, amor

viernes, 15 de julio de 2016

Si tú me olvidas

Pablo Neruda


QUIERO que sepas
una cosa.

Tú sabes cómo es esto:
si miro
la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco
junto al fuego
la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.

Ahora bien,
si poco a poco dejas de quererme
dejaré de quererte poco a poco.

Si de pronto
me olvidas
no me busques,
que ya te habré olvidado.

Si consideras largo y loco
el viento de banderas
que pasa por mi vida
y te decides
a dejarme a la orilla
del corazón en que tengo raíces,
piensa
que en ese día,
a esa hora
levantaré los brazos
y saldrán mis raíces
a buscar otra tierra.

Pero
si cada día,
cada hora
sientes que a mí estás destinada
con dulzura implacable.
Si cada día sube
una flor a tus labios a buscarme,
ay amor mío, ay mía,
en mí todo ese fuego se repite,
en mí nada se apaga ni se olvida,
mi amor se nutre de tu amor, amada,
y mientras vivas estará en tus brazos
sin salir de los míos.


(De "Los versos del Capitán". 1952)



domingo, 3 de julio de 2016

Pagando el precio

El precio de la pérdida. Del vacío. Cuando te das cuenta que estabas llenando un vacío con humo, se disipa el humo y sigue quedando vacío.
Si hubiera sido solo humo... en realidad sí, era únicamente humo, solo que no lo sabía hasta que se ha disipado. Humo.

Debería entrar más a leerme. Porque vengo aquí, lo vomito y luego me esfuerzo por olvidar, cuando la función de todo esto es recordar; recordarme como me equivoco, dónde cometo el error, aprender de ello e intentar sortear las piedras en las que voy tropezando día sí y día también.

Así que ya estoy otra vez en la dichosa casilla de salida. Voy a pasar unos cuantos turnos, que últimamente los dados no sé quién me los carga.

En fin. Libros y reflexión.


A pastar

Mucho por pensar y mucho por reflexionar.
Pero, ¿de verdad merezco dos decepciones el mismo mes?
Puto karma... tan mala he sido en alguna otra vida?
Bla bla bla... te mereces más, eres la hostia, bla bla bla...

Una cosa sí tengo clara: que soy cojonuda.

Y otra cosa más: que les den.

Ahora bien, qué poquitas ganas de nada, eh...

Es que no salgo de mi asombro...

Y por lo visto la culpa de todo es mía. Y como no sé como hacer para evitarlo, pues tendré que no hacer. No se me ocurre nada más.



martes, 23 de febrero de 2016

Y me dijiste...

Siempre merece la pena vivir.
Vivir para buscar estos momentos, como exploradores de la existencia.
Quiero estar tan dentro de ti que no sepamos donde acaba uno y empieza el otro.
Que tus pensamientos controlen mi cuerpo y tu cuerpo controle mi mente.
Mi mente es un torrente. Un flujo atronador.
Con solo entornar los ojos me invaden las palabras.
Y me transportan al mundo donde residen los deseos.
Desde allí puedo sentirte.
Como si pudiera acariciar tus pensamientos y transmitir con cada palabra el fuego de mi pasión.
Solo necesitas pensar para hablarme. Porque puedo sentir lo que deseas. Confundirme contigo. Compartir contigo la corriente creadora de mi pensamiento.
Puedo comprenderte a un nivel tan emocionante que casi te puedo sentir dentro de cada célula.
Es una sensación poderosa.
Como acariciar el alma de otra persona.

Quiero emocionarte con cada palabra.
Quiero hacerte sentir como tú me haces sentir.


sábado, 2 de enero de 2016

Año nuevo

Sin más propósito que vivir, aprender, amar.
Sin descanso. Sin pausa para respirar.
Todavía no es tiempo de detenerse.
Queda mucho por descubrir.
Allá voy, 2016.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Solsticio de invierno

Desde las montañas, entre ellas, bajo ellas, a su abrigo.

Montañas altaneras y majestuosas que te miran por encima del hombro, porque pueden, y aun así, no te hacen sentir pequeña, te hacen sentir libre. Muy libre.

Montañas que entre ellas guardan secretos, valles maravillosos, barrancos helados, caminos soñados en sueños antiguos.

Y mientras nos miran, derraman sobre nosotros una energía mágica, sobrecogedora, que te hace desear volver a ellas una y otra vez.

Pero no te atrapan, te dejan ir, porque saben que dejándote ir es como te mantienen siempre cerca.

Déjame volar y volveré. Enciérrame y solo querré huir.

Así esperan ellas el invierno. Esa nieve que se va y vuelve cada año. Más tarde o más temprano.

Así volveremos nosotros. El uno al otro. Tarde o temprano. Está escrito. Y si no lo está, ahora lo escribo yo.

Como los cristales de esa escarcha, cada día es único y si seguimos añadiendo uno sobre otro, obtendremos ese paisaje de ensueño, que durará lo que tarde el sol en acariciar esa grieta entre montañas, o lleguen las lágrimas en forma de lluvia a llevarse el recuerdo de lo que fuimos... pero mientras tanto, la belleza impregna nuestras vidas de felicidad y las montañas esperan nuestro regreso.

Hemos dejado atrás el sol de invierno y la luna llena en pleno solsticio, testigos de nuestra pasión.

No hay distancia.
Solo luna y sol y estrellas.
Sobre las montañas.
Las nuestras.


domingo, 1 de noviembre de 2015

Samhain

Leí en un cuento que la bondad siempre calienta dos corazones y que la alegría de uno es brasa que puede calentar a muchos.
En el inicio del año nuevo celta, he hecho un pequeño viaje hasta el mar de la amistad.
He descubierto la belleza de la luz del otoño en una playa.
Recordaré el abrazo de un oso invitándome a bañarme desnuda.
Las hojas en la carretera bailaban a nuestro paso.
Sentimos el vértigo de la altura y la belleza juntas.
Brindamos con vino por nuestra amistad.

A los mandos de mi nave, manejo mi vida.
Solo queda vivir, a la espera de encontrarnos a nosotros mismos.
Ojalá nos encontremos, mi amigo, mi refugio.





martes, 27 de octubre de 2015

Ay

Martes. Regresa la ilusión, te zarandea y te da un par de hostias: estoy aquí, mírame! No quieres, te resistes a dejarte llevar a ninguna parte, pues ese es el destino hoy. No puedes respirar y el corazón intenta escapar de tu pecho a toda costa. Respirar. Distraerse. Un esfuerzo titánico. Ya pasará, sí. Respira. Es cuestión de tiempo. Lo sabes. Pero no lo deseas, no lo deseas en absoluto. Solo quieres sentir, sentir que sigues viva y que sin deseo e ilusión la vida no tiene sentido. Pero no te atreves, no te atreves a seguir el hilo, porque nunca es solo tu vida la que está en juego. Porque has comprobado en tus propias carnes que las pulsiones son para compartirlas, que llena más lo compartido, aunque duela el doble. Somos gente que nos ha costado mucho ganarnos a nosotros mismos y, aunque nos engañemos pensando lo contrario, es probable que algunos estemos hechos para compartir sentimientos. Que solos podemos pero, con amigos es mejor. Ay.

lunes, 26 de octubre de 2015

No quiero olvidar

Ya sé que dije que esto se acababa. De sabios es rectificar, dicen.
He pensado que uno debe hacerse cargo de sus errores, asumirlos y seguir adelante.
Ea.
Así queda re-inaugurado este blog. Porque yo lo valgo.

Porque no quiero olvidar. No quiero olvidar lo que he sido, desde donde vengo, aunque no sepa a donde voy.
No quiero olvidar esta última semana. Todo lo que va de mes.

No quiero olvidar que tengo amigos que son tesoros, que el amor se acaba y los amigos quedan. Alguno se quedará por el camino, pero así es la vida. Y he decidido que ya es hora de volver a vivirla.

Ahora es todo precioso, como este otoño.

Disfrutando.


lunes, 7 de septiembre de 2015

Aviso para navegantes: barbecho

Así se va a quedar esto durante un tiempo. Hasta que tenga tiempo de descargarlo todo y lo borre definitivamente.
La pretensión desde un principio fue el anonimato, yo misma rompí mi norma y estas son las consecuencias.
Lección aprendida.
Un saludo a los que me seguís desde ese anonimato, pues os retomaré cuando proceda.
A quien ha entrado con la pretensión de dar por culo en el medio físico a través de esto, que te den, monada!

Y eso es todo, amigos.

Salud!

sábado, 21 de febrero de 2015

La niña bonita


El 15. A la vista está que el anterior, que ni pienso nombrar, ha merecido siquiera una mísera entrada por mi parte. Un intento creo que hice y así se quedó, en modo borrador. Dos líneas de mala leche.
Tampoco es que ahora tenga mucho más que añadir, pero sí que hay días que echo en falta poder vomitar por aquí un poco de bilis y algún que otro pensamiento no tan negativo.
A un mes del final del invierno (teórico), me esperan en el sofá unos hermosos libros, de los que pienso dar buena cuenta este fin de semana.
Una sueca, una inglesa y una rusa. En clave de ciencia ficción. Mi clave.
Las españolas también lo hacen genial.
Agradecida sobre todo a las y los traductores por permitirme viajar tanto sin mover el culo del sofá.

Y este ha sido el inicio del 2015.


viernes, 11 de octubre de 2013

Esos raticos...

Con una copa de vino.
Una buena charla.
Un desahogo después de un día de trabajo.
Lo que nos gusta hablar y el bien que nos hace.
Lo bien que nos entendemos.
A veces es como vivir justo en el ojo del huracán. Todo pasa a nuestro alrededor, pero todavía no nos toca.
Cuando lo haga, si lo hace, que mira que somos fuertes, entre todas podremos con ello.
Faltaría más.
Las amigas. 
Qué cosa más grande y más necesaria.
De esas que te dejan en paz cuando saben que lo necesitas. Eso es lo grande de poder estar sola, de que te guste estar sola, que lo estás cuando quieres, porque cuando no, allí están.
Las amigas.
Que se hacen con el tiempo, en el camino de la vida, paso a paso.
Gusto da.

lunes, 14 de enero de 2013

Lunes invernal

No tengo ganas de escribir y, curiosamente, no se me ocurre nada mejor que hacer.
Hace un día completamente invernal. Con su ausencia de luz. Solo apetece recogerse dentro de una manta calentita, cerrar los ojos y dormir hasta que llegue la primavera.
Dichosos los osos y todos los que hibernan.

Un día tan solo son veinticuatro horas, que desfilan cada vez más veloces una detrás de la otra.
A falta de cueva habrá que ir llenándolas como se pueda. De momento con cuatro líneas.

El último verano.

miércoles, 2 de enero de 2013

Otro año más

Otro año más, pero diferente. Al menos el comienzo ha sido bueno, en lo personal. El resto del mundo sigue como sigue.

No sueño contigo, pero eres lo primero que pasa por mi cabeza en cuanto despierto.
Es mucho lo que estoy aprendiendo, asimilándolo incluso.
Temo, no obstante, que esto sea una transición. Para ti y para mi. En fin, disfrutaremos mientras tanto.
El avance así es más llevadero.
Leí en algún sitio que yendo solo se viaja más deprisa, pero acompañado se viaja más lejos.
Echando la vista atrás, habiendo aprendido como he aprendido de todos y cada uno, esto se presenta hasta mejor.
Hoy no siento más que satisfacción, alegría y mucha esperanza.
Mañana ya veremos.
Feliz 2013.
Os quiero.
También a él. Más cada día.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Contra todo pronóstico

Yo y mis agobios mensuales. Que me juegan estas pasadas.
Aquí seguimos. Y seguimos en la gloria.
Humildemente tengo que decir que descubrir ese ritmo es bueno para mí.
La contención no era tal... que sí, que hay veces que una se ahoga en un vasito de agua. Qué le vamos a hacer. Pasa que si no hay mucha agua, se toca fondo y se saca la cabeza y te encuentras con que él está allí y te rescata cuando tú pensabas que ya te estabas hundiendo otra vez.
Pues aquí seguimos. Encantada, no, hechizada, sí. Mucho.
Disfrutando de su compañía y de su ausencia también. Esto es toda una novedad.
Dice que nos hemos encontrado sin buscarnos. Es cierto. Me chifla.
De momento nos sentamos bien.
Y ¡cuánto nos reímos!

miércoles, 12 de diciembre de 2012

No puedes

No puedes tomar de mi cuello, llevarme a esa gloria para después, suavemente, apartarme de ti sin alejarme de tu vida. Pedirme que me contenga. Contenerme. No sirvo para la contención. Ritmos diferentes. Siento que soy yo la que se va adaptando al ritmo, como siempre. Eso no es bueno, para mí no lo es. A mí me gusta el fluir, el saciar, el tocar... Me ha encantado este "estar en las nubes". Voy a ver qué pasa un par de días más, hasta donde soporto la contención.
No tenía gran emoción en mi vida, cierto. No tengo claro si estoy dispuesta a pagar estos precios. Yo valgo más. Yo valgo mucho. Mucho más. Soy lo mejor que tengo. Y pienso cuidarlo.

domingo, 9 de diciembre de 2012

En las nubes

No sé cómo puede ser la torta, desde tan arriba, pero ahora mismo no me importa.
No sé lo que durará, pero tampoco importa. Solo importa el aquí y el ahora.
El descubrimiento, la percepción y, aunque suene cursi, la esperanza. Satisfecha.
No puede ser de otra manera.
Si es que no puedo quejarme, la suerte me sonríe. Porque de unos días a ahora, cada hora, cada minuto, ha sido un disfrute, un placer auténtico.
Conociéndome, puede que algún día tenga que borrar esta entrada, que me conozco, pero me da el pálpito de que no.
Alguna vez tenía que ser diferente. O ser lo que tiene que ser. Lo que tiene que ser para mí.
Tres días en la gloria bien valen lo que venga.
Ains! qué alucinante!!

viernes, 9 de noviembre de 2012

Ni lo sé, ni me importa

Crear nueva entrada, dice.
Entrada. Nueva. Crear. Ni idea, oye.
Nuevo no es, pues es un poco lo de siempre. Entrada, igual, pero solo un ratito. Y crear, lo que se dice crear, no sé lo que se crea ¿incertidumbre?
El paso del tiempo hace que parezca que nada perdura en realidad, más estas cosas intangibles del corazón y de la mente, que no van más allá de momentos, sensaciones y sueños.
Luego está el día a día. Un paso, otro paso, y el final que es el que es, pero que no queda más remedio.
Cada vez me gusta más el invierno. A mí, que adoraba el sol. The winter is coming... dicen, pues va a ser verdad y me alegro.
Tampoco queda otra que acostumbrarse, aunque no es esa la causa. Son cambios de percepción, canas y arrugas. Igual.
Los días nubosos, con nubes altas o bajas, blancas u ominosas tienen muchos más matices que el liso y llano azul del cielo veraniego. ¿Será eso?
Ni idea.
Ya sé, ya sé: entro poco y encima críptica.
Asimismo os quiero.