viernes 13 de noviembre de 2009

El muro

En estos días de celebración en Berlín, justo he tenido la oportunidad de conocer unos cuantos alemanes. Nada hemos hablado de dicha celebración. Porque hay otros muros que nos separan. El idioma. Y más el nuestro que el suyo. Que manejan más de uno y ponen empeño en aprender otros.
Tengo que decir que son encantadores y muy educados. Les estoy cogiendo mucho cariño.
Yo intento cruzar ese muro a base de buena voluntad y empeño. Y parece que va surtiendo efecto.
Después están las casualidades de la vida que parecen empeñarse en mostrarnos que tampoco el mundo es tan grande. Hay veces que ni esos seis grados de separación.
Tengo la sensación de que el mundo se expande a mi alrededor para, en cuanto me despisto, volver a reunirse en torno a mí.
Y no estoy pecando de falta de humildad, porque no es más que la constatación de un hecho.
Cómo unas cosas te llevan a otras para volver a traerte al principio.
Cómo se hila la vida.
Estoy perpleja y a la vez, encantada.
En parte la edad, la vida, se me ha llevado bastante imaginación, ilusión, sueños, no sé como explicarlo, pero a cambio me da realidades que, como siempre, superan aquellas imaginaciones.
No estoy muy inspirada, pero quería dejar constancia de estas casualidades de la vida, de que llevo un año, que como poco, tengo que calificar como bueno, pese a estar el mundo como está.
Mi mundo al menos va bien, espero que eso también sirva de algo.

lunes 26 de octubre de 2009

Esa sensación...

de que se para el mundo, cuando estoy en tus brazos. Ese volar hasta el cielo para volver a poner los pies en la tierra, echándote de menos. Esa alegría por las horas que pasan deprisa, esa ilusión por volverte a ver. Ese espejismo de plenitud cuando estamos juntos. Despertar y saberte ahí. Despertar y verte ahí. O no despertar, y seguir soñando que no estamos aquí, que no tienes que marcharte.

Generando nostalgias...

domingo 4 de octubre de 2009

Con la luna llena

Desnudos y mirándonos a los ojos, nos lo hemos dicho.
Porque lo sentimos y ya.
Es mucho más de lo que parece, y yo lo sé. Él lo sabe.
Mi tesoro.
Soy feliz!

lunes 28 de septiembre de 2009

Luz de otoño, abrazo de calor

El otoño siempre me ha gustado. No me gusta el final del verano, pero el otoño en sí es precioso, siempre lo he disfrutado mucho.
Hoy más si cabe.
Con esa luz de tormenta, primero cuatro gotas, para acabar enseguida corriendo bajo los balcones hasta el refugio de una cerveza (y de un abrazo).
He pasado un par de horas fantásticas.
Había momentos que creía que no podía ser. Era. Vaya si era.
Que sí, que es.
Desde el alquimista de Coelho, pasando por Valladolid, volviendo a mis montañas, abriéndome al reiki, he encontrado mi tesoro bajo la cama.
Estaba ahí mismo.
Estoy tan contenta!
Me hubiera gustado detener el tiempo.
Sé que no se puede, así que lo disfruté todo lo que pude.
Y lo que venga. Y que me quiten lo bailao!

martes 15 de septiembre de 2009

Ejem...

Ya se me pasó el berrinche. Una también tiene derecho.
Luego le doy más vueltas a la cabeza que la niña del exhorcista... Y ya si me dan un toque con cariño, que era lo que estaba necesitando... vuelvo a mi ser.
Al ser optimista y esperanzado.
En ello estoy.
Siento haber sido tan desagradable.
No prometo que no vuelva a ocurrir.
Solo prometo volver a arrepentirme.
Y avanzar otro paso más.

miércoles 9 de septiembre de 2009

09-09-09

La paciencia surtió efecto.
La llamada se produjo.
Y la cita y la sorpresa.
Yupi.
Ahí queda eso!

viernes 4 de septiembre de 2009

Aviso para navegantes

Este blog no contiene nada de interés para nadie que no sea yo misma.
No habla de cultura, ni de política, ni de música, ni de cine.
No tiene más gracia que la que me hace a mí misma plasmar lo que siento en momentos concretos, con la sensación de exhibicionismo que supone hacerlo con este tipo de herramienta.
Habrá quien, porque me conoce, entienda algo de lo que digo, en algunos casos ni eso.
La mayoría de mis amistades no conoce siquiera la existencia de este blog.
Es únicamente para mi disfrute.
Por tanto me choca la cantidad de visitas que tiene.
Teniendo en cuenta el poco interés, me parecen muchas.
Me gusta mucho navegar por los enlaces de los blog de los demás.
Voy al de un amigo, de allí salto a otro que me resulte sugerente por el nombre, por ejemplo, de un vistazo elijo otros cuantos, siempre encuentro alguno interesante, pero no los apunto, así que después, los olvido. A veces hago comentarios. Otras ni me atrevo por lo sesudo de los contenidos y los sesudos comentarios. Tan bien escritos y tantos.
De los enlaces que tengo colocados ahí, en el lado derecho, algunos son descubrimientos, la mayoría son amigos, a los que tampoco visito mucho, dicho sea de paso.
Me pierdo en otras cosas. Sobre todo en mi propia cabeza. La mayoría del tiempo lo dejo correr jugando al scrabble online, mientras pienso palabras con esas pocas letras y le doy vueltas a la cabeza con otras cosas.
Cuando salgo a navegar en el mar cibernético, me siento chiquita, ignorante. Acabo siempre con la sensación de que soy mediocre, poco original, escribo justito, vamos que se me cae el ego a los pies. Así que suelo hacerlo cuando estoy ya baja de por sí.
En cambio cuando escribo es porque estoy subida. Subida a la parra que dirían.
¿Hoy estoy subida? Pues sí. Motivos tengo. Pero claro, son míos.
No os los voy a contar. ¿A quién? A quién ose entrar a leer sancedes de buena mañana o buena noche, escritas por una chiflada de la vida, que cree, ante todo, que estamos para disfrutar y que, el que disfruta jorobando, es un cabrón y debería morirse.
Y ya vale por hoy.
Estoy esperando una llamada, ejercitando la virtud de la paciencia que se me da fatal y esperando verlas venir y que sean buenas y bonitas.
Me encanta la y.