viernes, 11 de octubre de 2013

Esos raticos...

Con una copa de vino.
Una buena charla.
Un desahogo después de un día de trabajo.
Lo que nos gusta hablar y el bien que nos hace.
Lo bien que nos entendemos.
A veces es como vivir justo en el ojo del huracán. Todo pasa a nuestro alrededor, pero todavía no nos toca.
Cuando lo haga, si lo hace, que mira que somos fuertes, entre todas podremos con ello.
Faltaría más.
Las amigas. 
Qué cosa más grande y más necesaria.
De esas que te dejan en paz cuando saben que lo necesitas. Eso es lo grande de poder estar sola, de que te guste estar sola, que lo estás cuando quieres, porque cuando no, allí están.
Las amigas.
Que se hacen con el tiempo, en el camino de la vida, paso a paso.
Gusto da.

lunes, 14 de enero de 2013

Lunes invernal

No tengo ganas de escribir y, curiosamente, no se me ocurre nada mejor que hacer.
Hace un día completamente invernal. Con su ausencia de luz. Solo apetece recogerse dentro de una manta calentita, cerrar los ojos y dormir hasta que llegue la primavera.
Dichosos los osos y todos los que hibernan.

Un día tan solo son veinticuatro horas, que desfilan cada vez más veloces una detrás de la otra.
A falta de cueva habrá que ir llenándolas como se pueda. De momento con cuatro líneas.

El último verano.

miércoles, 2 de enero de 2013

Otro año más

Otro año más, pero diferente. Al menos el comienzo ha sido bueno, en lo personal. El resto del mundo sigue como sigue.

No sueño contigo, pero eres lo primero que pasa por mi cabeza en cuanto despierto.
Es mucho lo que estoy aprendiendo, asimilándolo incluso.
Temo, no obstante, que esto sea una transición. Para ti y para mi. En fin, disfrutaremos mientras tanto.
El avance así es más llevadero.
Leí en algún sitio que yendo solo se viaja más deprisa, pero acompañado se viaja más lejos.
Echando la vista atrás, habiendo aprendido como he aprendido de todos y cada uno, esto se presenta hasta mejor.
Hoy no siento más que satisfacción, alegría y mucha esperanza.
Mañana ya veremos.
Feliz 2013.
Os quiero.
También a él. Más cada día.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Contra todo pronóstico

Yo y mis agobios mensuales. Que me juegan estas pasadas.
Aquí seguimos. Y seguimos en la gloria.
Humildemente tengo que decir que descubrir ese ritmo es bueno para mí.
La contención no era tal... que sí, que hay veces que una se ahoga en un vasito de agua. Qué le vamos a hacer. Pasa que si no hay mucha agua, se toca fondo y se saca la cabeza y te encuentras con que él está allí y te rescata cuando tú pensabas que ya te estabas hundiendo otra vez.
Pues aquí seguimos. Encantada, no, hechizada, sí. Mucho.
Disfrutando de su compañía y de su ausencia también. Esto es toda una novedad.
Dice que nos hemos encontrado sin buscarnos. Es cierto. Me chifla.
De momento nos sentamos bien.
Y ¡cuánto nos reímos!

miércoles, 12 de diciembre de 2012

No puedes

No puedes tomar de mi cuello, llevarme a esa gloria para después, suavemente, apartarme de ti sin alejarme de tu vida. Pedirme que me contenga. Contenerme. No sirvo para la contención. Ritmos diferentes. Siento que soy yo la que se va adaptando al ritmo, como siempre. Eso no es bueno, para mí no lo es. A mí me gusta el fluir, el saciar, el tocar... Me ha encantado este "estar en las nubes". Voy a ver qué pasa un par de días más, hasta donde soporto la contención.
No tenía gran emoción en mi vida, cierto. No tengo claro si estoy dispuesta a pagar estos precios. Yo valgo más. Yo valgo mucho. Mucho más. Soy lo mejor que tengo. Y pienso cuidarlo.

domingo, 9 de diciembre de 2012

En las nubes

No sé cómo puede ser la torta, desde tan arriba, pero ahora mismo no me importa.
No sé lo que durará, pero tampoco importa. Solo importa el aquí y el ahora.
El descubrimiento, la percepción y, aunque suene cursi, la esperanza. Satisfecha.
No puede ser de otra manera.
Si es que no puedo quejarme, la suerte me sonríe. Porque de unos días a ahora, cada hora, cada minuto, ha sido un disfrute, un placer auténtico.
Conociéndome, puede que algún día tenga que borrar esta entrada, que me conozco, pero me da el pálpito de que no.
Alguna vez tenía que ser diferente. O ser lo que tiene que ser. Lo que tiene que ser para mí.
Tres días en la gloria bien valen lo que venga.
Ains! qué alucinante!!

viernes, 9 de noviembre de 2012

Ni lo sé, ni me importa

Crear nueva entrada, dice.
Entrada. Nueva. Crear. Ni idea, oye.
Nuevo no es, pues es un poco lo de siempre. Entrada, igual, pero solo un ratito. Y crear, lo que se dice crear, no sé lo que se crea ¿incertidumbre?
El paso del tiempo hace que parezca que nada perdura en realidad, más estas cosas intangibles del corazón y de la mente, que no van más allá de momentos, sensaciones y sueños.
Luego está el día a día. Un paso, otro paso, y el final que es el que es, pero que no queda más remedio.
Cada vez me gusta más el invierno. A mí, que adoraba el sol. The winter is coming... dicen, pues va a ser verdad y me alegro.
Tampoco queda otra que acostumbrarse, aunque no es esa la causa. Son cambios de percepción, canas y arrugas. Igual.
Los días nubosos, con nubes altas o bajas, blancas u ominosas tienen muchos más matices que el liso y llano azul del cielo veraniego. ¿Será eso?
Ni idea.
Ya sé, ya sé: entro poco y encima críptica.
Asimismo os quiero.